La Alameda Central además de ser uno de los parques más emblemáticos y antiguos de México, es un centro de recreación y esparcimiento en el cual podemos encontrar manifestaciones artísticas y culturales como la pintura, la escultura, los músicos regalando armonía en cada rincón e incluso cómicos y actores representando alguna obra de teatro.
Caminar en la alameda en pleno año del bicentenario representa una actividad rica en anécdotas, en historias, hay veces en que solo dan ganas de caminar y dejar de pensar en muchas cosas que nos tienen presionados, de distraerse y poder relajarse un poco, éste es un lugar que puede ayudar, es un espacio en que cualquier escritor podría encontrar la inspiración de mil historias diferentes.
Tocar música para darle final a mi vida
Don Federico, un trompetista de 72 años, ha elegido este espacio para conseguir de una manera digna pasar los últimos años de su vida, llevando su música a los rincones de este gran parque en el cual ha encontrado el lugar adecuado para realizar estas actividades, pues es de las cosas más emblemáticas y tradicionales de la Alameda.
Él está afiliado al sindicato de música por lo que ha tenido la libertad de expresarse aquí sin tener que dar parte a algún coyote, pero la situación para él como para los demás artistas ha ido en decadencia debido al incremento en la competencia, desencadenada por la falta de empleos formales.
Actualmente en este sitio las personas que se dedican a realizar una actividad de este tipo (cultural o artístico) son alrededor de entre 80 y 100, las cuales han buscado horarios entre ellos para que la plaza no esté saturada y haya público para cada una de estas actividades.
Un ejemplo de esto es el performace que raliza un jóven universitario que asiste a la explanada de la Alamde Central para enviar un mensaje de paz, en momentos de violencia, representado una "estatua viviente", y así poder solventar sus gastos esolares. Aquí los artístas, jóvenes en su mayoría, han puesto días y horarios respecto a sus actividades para no chocar y generar una mayor ganancia.
Dentro de la Alameda hay espacios que con el paso de los años han sido asignados a estas actividades, podemos ver enfrente del palacio de Bellas Artes cómicos para adultos los fines de semana o en las dos explanadas principales a los músicos tocar. En la periferia junto a avenida Juárez encontramos a los músicos solitarios, como los trompetistas, saxofonistas, violinistas o trovadores.
En lo que es la asignación de lugares no ha existido una formula básica ni tampoco se ha generado un mapa o algo asi, "es cosa que con el tiempo" -como nos lo mencionó uno de los artistas- "ha ido ocurriendo, uno se pone donde hay lugar y después la gente solita llega a buscarte porque le gusta tu trabajo”
Las ganancias de las expresiones artísticas en la Alameda son el sustento de las personas que ahí trabajan, pues eso es su trabajo, ellos han tenido además del gusto por la actividad que realizan, la necesidad de generar ingresos para mantenerse, en casos aislados estos ingresos contribuyen a la manutención de una familia, pero estos casos son difíciles de encontrar.
Las marchas y plantones genera para estos artistas una pérdida de más de la mitad de sus ganancias al día pues un día de marcha la gente se aleja del centro, las horas perdidas van de una a tres dependiendo cual sea la marcha.
Pintores también se colocan dentro del perímetro de la Alameda Central para ofrecer sus trabajos. Una pintura al óleo de don Francisco cuesta entre mil 300 o mil 500 pesos, este señor tiene su espacio en el pequeño bazar de artesanías que se ha colocado a un costado del monumento a Betowen. Francisco ha estado pintando desde hace más de 30 años en este sitio, lugar en donde más que los óleos o las pinturas en pastel se dedica a hacer dibujos a lápiz que son los más elegidos, por la economía, entre los visitantes.
El artista cuenta con una memoria increíble sobre el paso del tiempo en lo que es la Alameda, pues entre cerrando sus ojos comenzó a relatar que ya no hay tantos árboles como los de antes, el amor para él ha cambiado, “las parejas ya no se aman como antes, ahora se apretujan nada más en las banquitas, antes los novios caminaban por el parque, compraban rosas y comían helados. Si me preguntarán si me gustaba más el México de antes que el de ahora no dudaría en decirles que el de antes, siempre fue mejor”
Abrazado a sus recuerdos Francisco nos muestra en sus retratos también el paso del tiempo, a las figuras importantes de antes y de ahora, podemos ver a María Félix, a Cantinflas, a Pedro Infante y del otro lado vemos a Shakira a Vicente Fox, al Peje. Como en sus pinturas también en su rostro se ve el paso del tiempo y en sus ojos se refleja la añoranza de los viejos tiempos.
La Alameda es el parque más antiguo de la ciudad de México, el Virrey Luis de Velasco fue quien ordenó se creara un paseo para darle belleza a la ciudad y que a la vez fuera lugar de recreo de sus habitantes, de tal modo se sembraron un gran número de álamos en el límite oriente de la entonces joven ciudad virreinal, pero vieron que se tardaban mucho en crecer y los tuvieron que retirar y en su lugar sembraron fresnos y sauces, pero aun así se le quedó el nombre de alameda por todos aquellos álamos que intentaron sembrar alguna vez.Cuentan las historias urbanas que en la alameda encuentras al amor de tu vida o al menos un ligue, pues en su interior fluyen entrelazadas con el arte y la cultura miles de historias que van tejiendo la vida de este gran parque.


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