lunes, 29 de noviembre de 2010

Los Insensantos

Escrita y dirigida por David Olguín

Por Verónica L. González

Duda si la verdad miente mas nunca dudes si te quiero…
Hablar de los insensatos es hablar de un mundo lleno de sensatez, de cosas que la gente “normal” no ve, de cosas que los cuerdos ignoran, es hablar de un teatro donde la fantasía es hacer teatro.
Las puertas del Milagro se cierran, son las 7:10, la obra da inicio, entran los locos a escena, los locos que nos recuerdan un poco, la demencia que también nosotros llevamos  dentro.
Comienza una revolución dentro de la Castañeda, el manicomio mandado hacer por el general Porfirio Díaz para conmemorar el centenario de la independencia, para encerrar a todos los inconformes, lo diferentes, los dementes, los locos…
Una revolución comandada por Amuleto, un actor de teatro frustrado llevado a la locura por  un amor ahogado en sangre, por el amor de Ofelia; la nunca deseada, la despreciada. Ofelia que se arrastró a la muerte por un actor, por la falta de un amor, por el exceso de irrealidad en su triste y abandonada realidad, Ofelia; la actriz, la dejada, la nunca amada…
La insurrección de los inconformes dentro de esa Anarco República Democrática que es  la Castañeda fue llevada a cabo por ocho dementes, chiflados como ellos lo dicen:
Pajarito,  el inocente, el más frágil tal vez, el tierno, el ausente, el olvidado, el olvidado como todos los que están en la Castañeda, un olvidado más del pueblo. Él que vuela en su mundo, en su casa que es un volcán, el que añora a la madre, el que ve florecitas de colores y pajaritos alrededor de ellas.
Septiembre, nombre perfecto, ideal, correcto para este personaje, que representa la libertad, la rebeldía de luchar en un mundo tan cerrado; por su vida, por sus gustos, por su dignidad, el que cambia y no quiere cambiar, el homosexual, el error de una familia, el hijo “puto” jamás reconocido, el alegre a pesar del abandono, el que tiene la gracia de ser los dos sexos a la vez y la fuerza de luchar como dos personas por un mismo ser, Septiembre; el que desde siempre fue libre y el que desde siempre ha sido revolucionario.
Sean, el impávido, el callado, el muerto… el ser que se deja arrastrar sin decir nada, sin objetar nada, el que no participa pero influye mucho, el que sólo es marioneta de los otros, al que nadie toma en cuenta, el sumiso, el que olvida y no le importa si fue olvidado, la imagen clara del pueblo mexicano.
Cruz Cruz, una doble moral, como aquellos salvajes que se entregan y se inclinan hacia donde está el poder, los hombres más peligrosos, los que se traicionan a si mismos y traicionan a los demás,  los que entregan los ideales de una lucha, los vendidos, como aquellos políticos ignorantes que apenas y saben leer pero buscan más poder, la mierda que el país; la Castañeda, tiene en exceso.  
Macabrillo, el alcohólico, el peligroso, el ambicioso, el colérico, el gruñón, el impulsivo, el que es capaz de matar por el poder, un olvidado más, olvidado por una mujer, frustrado por el olvido, uno de esos seres con la furia de mil personas y con la insensatez de  un millón, corrompido por los deseos de poder, de demostrar que él puede y las puede todas “su verbo predilecto es chingar y aquí manda el más chingón”.
Cordero, el “cuerdo”, el pozo sin fin que escucha la demencia de los revolucionarios, el hombre culto, el leído, el instruido, el que sirve para lo mismo que los demás pero con una función extra y es llevarlo todo por los senderos de la ley, el que apoya un régimen y muere por él, el que es llevado por cada uno de los insurrectos al borde de la locura, el que se convierte en uno más, el que muere intentando no  ser uno más…
Estos ocho personajes nos envuelven en una trama llena de amor y de olvido, en una trama llena de pasiones, ideas, ideales, nos envuelven de una manera exquisita y bien sazonada en una historia que vivimos cada día.  
La Castañeda y su Anarco República Democrática de 1910, es el espejo de México y su Narco República Democrática  de 2010, los personajes representan un poco a cada uno de nosotros, el pueblo; los olvidados. Los políticos; los que olvidan.
Son las 9:30, el público aplaude cinco minutos seguidos, se ponen de pie los espectadores, y hacen regresar al elenco cuatro veces. El director recibe felicitaciones y son 50 los seres que después de ver tan magnífica obra, se llevan una reflexión para la vida…
“No hay país para el festejo. Acción es la palabra”

Ediciones El Milagro y su trayectoria como compañía teatral


Ediciones El Milagro, es una asociación cultural independiente, fundada en 1991. Nace con la idea de cubrir un vacío editorial, y de crear un espacio de pensamiento, de crítica y de confrontación de ideas. Es una compañía que se dedica a promover la creación escénica, la producción editorial y la reflexión artística.
El objetivo principal de esta compañía es “construir un auténtico espacio de pensamiento, que contribuya a fortalecer los vínculos del teatro con nuestra sociedad y, en particular, con la comunidad que nos rodea”.
El dramaturgo y miembro del consejo directivo de Ediciones El Milagro, David Olguín,  nos cuenta más acerca de los inicios de esta compañía: “tiene ya 18 años prácticamente  Ediciones El Milagro, por un lado yo tenía ese interés, hablé con un amigo mío, en aquel  entonces Juan Roberto Pliego, que fue editor de Nexos, apareció en mi camino. Pablo Moya, él era amigo de la gente que en ese momento había fundado El Milagro. Lolita Figueroa, Lorena Mata, Daniel Giménez Cacho, y bueno se dio de pronto la posibilidad real que obedecía en ese momento a  la necesidad finalmente de ponernos en contacto con nuestros contemporáneos”.
El Milagro se ha consolidado como una de las editoriales más importantes en México e Hispanoamérica, con más de 120 libros publicados. A pesar de su trabajo con autores extranjeros y su reconocimiento a nivel internacional, un criterio básico en esta compañía, es dar impulso a talentos mexicanos, y que responda a intereses de la escena mexicana.
En cuanto a la manera en que Ediciones El Milagro se ocupa de conseguir actores, y obras de calidad, David Olguín nos cuenta qué es lo primordial que buscan en la compañía: “tenemos nosotros un consejo editorial que decide respecto a los contenidos, son varias líneas sobre las que trabajamos.
“Básicamente en el terreno del teatro extranjero buscamos autores de alguna manera canónicos, no obstante no sean conocidos en el habla hispana pero que sí tengan una solidez importante en su propia tradición, esto de alguna manera limita, en muchos sentidos a veces a autores jóvenes y demás que pueden tener una calidad importante pero que la obra todavía no adquiere  ese rango, lo hacemos en este sentido porque es una inversión muy fuerte” afirmó.
Ediciones El Milagro busca integrar todas las áreas de la actividad escénica, desde la financiera hasta la estética, bajo un mismo concepto de producción que pretende asegurar el más alto nivel de calidad artística, en un afán por contribuir de manera decisiva a los esfuerzos para colocar el teatro mexicano a la altura de los mejores del mundo.

Las personas que han formado este proyecto tienen una percepción de la actividad artística, como una manera de conocer y cuestionar nuestro mundo, y como un medio de convertirnos en gente más plena.

El Milagro ha producido las siguientes puestas en escena:
  • 1995 La toma de la luna de Lanford Wilson,
    dirección de Juan Carlos de Llaca
  • 1996 Los perdedores de Vicente Leñero,
    dirección de Daniel Giménez Cacho
  • 1999 Un placer contagioso de Malú Huacuja,
    dirección de Daniel Giménez Cacho
  • 2002 Tres obras de copi: Eva Perón, dirección de Catherine Marnas.
    El homosexual o la dificultad de expresarse, dirección de Daniel Giménez Cacho. Las cuatro gemelas, dirección de Carlos Calvo
  • 2002 Belice, autor y director David Olguín
  • 2004 Sex, Drugs and Rock and Roll de Eric Bogosian,
    dirección de Daniel Giménez Cacho
  • 2005 Clipperton, autor y director David Olguín
  • ¿Estás ahí? de Javier Daulte,
    dirección de Daniel Giménez Cacho
  • Tatuaje de dea loher, dirección de David Olguín
  • 2007 Rosette se pronuncia de Hugo Hiriart,
    dirección de Daniel Giménez Cacho
  • 2008 Siberia, escrita y dirigida por David Olguín.
    Persona, adaptación del guión cinematográfico de Ingmar Bergman, dirección de Daniel Giménez Cacho
  • La visita inesperada, de Lucío Espíndola, dirección de Amaranta Leyva y Lourdes Pérez Gay

Bar Milán

La gallina de los huevos de oro



El bar Milán forma parte la compañía El Milagro, iniciada hace 18 años por el actor Daniel Jiménez Cacho, el escenógrafo e iluminador Gabriel Pascal, el dramaturgo David Olguín y el editor Pablo Moya. 

La inversión de este proyecto inició con la apertura del Bar Milán cuyas ganancias se dedicaron a la producción de libros con su editorial El Milagro y a la producción escénica con el teatro.

“Hay una parte también, alrededor de un 25% que viene de fondos que da el Bar Milán, que es digamos un poco la gallina de los huevos de oro en todo el proyecto del Milagro,  nutre al teatro, nutre a las ediciones”, comenta el también escritor David Olguín.

Ubicado en el número 18 de la calle del mismo nombre en la colonia Juárez, el Bar Milán es un espacio abierto para aquellos que buscan adentrarse en un buen ambiente para disfrutar una velada.

Un lugar para la bohemia, para la tertulia, para disfrutar de los refrescantes mojitos, un espacio lleno de arte y cultura.

Mantiene un ambiente agradable, buen servicio y buena música en el tono Mano Negra y La Maldita Vecindad, y  más actuales como Franz Ferdinand e Interpol. 

Su especialidad son los mojitos, martinis y manhattans impecables. Para pedir tus bebidas en la barra primero hay que comprar milagros. Un gran plus aquí es que no tienes que preocuparte por la propina, ya que viene incluida en los precios.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Entrevista con el dramaturgo David Olguín

 


1.- ¿De dónde surge su interés  por inmiscuirse en el mundo literario?

- Viene básicamente de un grupo de amigos que tuve en la preparatoria, todos con intereses en las humanidades, básicamente todos terminamos estudiando carreras afines, alguno historia otro relaciones internacionales, otro politólogo, sociólogo, yo me fui por la literatura, por las letras. El teatro entonces fue ese asunto generacional, intereses afines, ver cine, pasarnos libros, ver teatro  en un momento en que uno está como esponja, básicamente es eso.
Y después algunas influencias, en este primer momento de algunos profesores, concretamente Manuel  Quijas,  Rodrigo Páez. En aquel  entonces, que fueron piezas claves en afinidades con el asunto literario y  las humanidades decidí estudiar letras hispánicas en la U.N.A.M.  a la par que iba estudiando  teatro en el  C.U.T. (Centro Universitario de Teatro) y allí me encontré a un grupo de maestros que terminaron de definir mi vocación y supe que eso era lo que quería.


2.- ¿La dramaturgia la estudió en paralelo con las letras?
- No en realidad, yo tome algunos talleres de cuento, de ensayo, redacción en la Casa del Lago y bueno  no tome poesía, escribí algo de poesía pero no estaba muy definido mi género. En realidad yo  definí  la dramaturgia en el momento que entré al  C.U.T. Encontré que tenía cierta facilidad para el diálogo, que tenía eso que De la Parra llama “la herida psíquica”, que te había otros ” yos” embutiendo en mi interior, que podía hacer la esquizofrenia del diálogo con otros, y lo fui  descubriendo de manera muy rápida a la par que iba estudiando  actuación, y que entré a un taller con Juan Tovar, y que fue un asesor muy generoso en mi formación, entonces en realidad de manera mucho más consistente y rápida. También porque bueno, muy pronto se llevó una obra que había escrito a escena y pues de allí ya no paré.
Posteriormente por mi formación académica en letras y de más se me dio el ensayo; he practicado también digamos novela, tengo ganas de volver a ese género, relatos, pero son relatos teatrales, tengo por allí algún proyecto  de cuentos, pero bueno mi fuerte, o lo que ha sido de manera más consistentemente explorado es el  teatro.


3-¿El teatro tiene alguna función social?

-Yo creo que el teatro, de todos los géneros, es el que tiene una mayor vocación pública, creo que prácticamente todas la formas de escritura la tienen, pero el teatro se debe finalmente a la relación del espectáculo con el espectador, entonces en ese sentido es muy claro lo que uno está buscando, en la medida  en la que escribes  estás pensando en el efecto que causa en el espectador, en qué estética  estás buscando, en qué estrategia narrativa, qué relación espectáculo- espectador te propones. De allí digamos, pensar en ideas de compromiso, en ideas sociales y demás yo creo que bueno ese ya es otro plano. Creo que finalmente el teatro no cumple un papel de redención social por así decirlo, el teatro problematiza, el teatro en el mejor de los sentidos cambia al espectador pero lo cambia interiormente y posiblemente en su visión política o en su visión social pero no necesariamente en el sentido del  teatro que apela a la acción directa, a la acción pública o a la acción política. Descreo de aquellos dramaturgos que por la sinceridad del tema con el que trabajan piensan que allí está la bondad de su teatro, creo  que antes que eso están las herramientas del oficio, del lenguaje, la manera de estructurar, la manera de armar así hacer  teatro.


4.- ¿Como surge la idea de crear Ediciones El Milagro? ¿A qué necesidad responde?

-Mira, tiene ya 18 años prácticamente  Ediciones El Milagro, por un lado yo tenía ese interés, hablé con un amigo mío, en aquel  entonces Juan Roberto Pliego, que fue editor de Nexos, apareció en mi camino, Pablo Moya, él era amigo de la gente que en ese momento había fundado El Milagro. Lolita Figueroa, Lorena Mata, Daniel Giménez Cacho, y bueno se dio de pronto la posibilidad real que obedecía en ese momento a  la necesidad finalmente de ponernos en contacto con nuestros contemporáneos.
Yo veía que manejábamos los materiales de obras traducidas, prácticamente las manejábamos en fotocopia, nos venían  de Argentina y de España, y la mayoría de ellas eran incestos donde sentías  la copia de la copia de la copia, las notas que había hecho alguien y se fotocopiaba los cortes que le hicieron para “equis” puesta en escena, entonces  bueno, se nos antojó en medio de que sí obedecía  a una necesidad, pero gradualmente fuimos cobrando conciencia, primero está ese impulso de querer publicar como cuando haces una revista, que también tuve mi debilidad al respecto en la Facultad de Filosofía y Letras, y dijimos de pronto “bueno hagamos una editorial”, con una alta dosis de inconsciencia, que sólo así se hace, porque es tan difícil que tienes que ser un insensato para francamente  echarte al ruedo con algo así.
El asunto es que vivíamos un desierto editorial hace 20 años, las universidades eran prácticamente los únicos centros donde se publicaba teatro, y bueno, encontró su nicho(Ediciones El Milagro); se volvió también creo yo una editorial emblemática en el país y en habla hispana. Finalmente entonces, ahora que miro hacia atrás, pues sí respondió a una necesidad, y en el camino halló su sentido, que fue finalmente proporcionarle a la gente de teatro, a los amantes del teatro, y a todos aquellos  que les interesa leer teatro o  teorizar sobre el mismo,  un espacio de pensamiento, un espacio  de  crítica, un lugar para establecer confrontación de ideas y de estéticas.


5.- ¿Cuáles son las condiciones para que un actor, un escritor  o un dramaturgo colabore o forme parte de Ediciones El Milagro?

-Bueno mira, tenemos nosotros un consejo editorial que decide respecto a los contenidos, son varias líneas sobre las que trabajamos. Básicamente en el terreno del teatro extranjero buscamos autores de alguna manera canónicos, no obstante no sean conocidos en el habla hispana pero que sí tengan una solidez importante en su propia tradición, esto de alguna manera limita, en muchos sentidos a veces a autores jóvenes y demás que pueden tener una calidad importante pero que la obra todavía no adquiere  ese rango, lo hacemos en este sentido porque es una inversión muy fuerte.
Entonces nos importa que finalmente responda también a intereses de la escena mexicana. Por donde sí tenemos riesgos va desde nuestras colecciones dedicadas a jóvenes  que son las de teatro emergente hasta los autores consagrados en el teatro mexicano, y en este sentido es amplio el margen de posibilidades  generacionales  que  retrata El Milagro, el asunto está en nuestras  limitaciones presupuestales que siempre son muchas, entonces  la cola es grande pero ahí vamos,  en teatro emergente ya cumpliremos los 15 títulos dedicadas a nuevas generaciones y poco a poco iremos abarcando más, en ese sentido nos interesa que sea también El Milagro una  plataforma de nuevas voces para el teatro mexicano.


6.- Hablando un poco en esta cuestión económica y de  financiamiento ¿Cómo se sostiene ediciones el milagro?

-Es difícil, por un lado nuestra propia distribución genera alrededor de un 30% de los fondos de la editorial y el resto viene de coediciones. Hay una parte también, alrededor de un 25% que viene de fondos que da el Bar Milán, que es digamos un poco la gallina de los huevos de oro en todo el proyecto del milagro,  nutre al teatro, nutre a las ediciones; y el resto son coediciones con quien se deje, aquí hemos tenido muy buenos socios a lo largo de nuestra historia, la  D.G.P.  (Distribuidora General de Publicaciones), en los últimos tiempos ya no hacemos nada con la D.G.P.  porque cambiaron totalmente su política sobre las editoriales independientes, pero con algunas editoriales de los estados seguimos colaborando, y bueno pues batallando para tratar de escalar más títulos cada año.


7.- Ya para concluir; me gustaría que platicara acerca de los estira y afloja que han tenido en estos 18 años, los problemas, algunos  triunfos  importantes.

 -Bueno mira de todo tipo, problemas, casi cerrar la editorial por pleitos entre socios, cambio de unos, salida de otros, llegada de otro socio, bueno los avatares de la vida. Aquí lo importante que creo ha sido un proyecto también que a refrendando amistades que tienen largo rato, amistades  que se juntan a trabajar, que bueno finalmente en los peores momentos  llegamos a decirnos “bueno que se acabe El Milagro”, pero seguimos llevándonos bien, de esta manera sobrevivieron ambas cosas, tanto la amistad como el trabajo.
Momentos buenos, de pronto haber publicado autores como Ximena  Escalante, o Flavio González  Melo, y que de pronto un productor teatral los ve y les dice van a escena y les va de maravilla; momentos donde tradujimos al español a un nobel a Jaun Sheui Dian; una semana de teatro francés que también fue memorable, en fin varias cosas que se han podido hacer con Ediciones El Milagro, y a la fecha es un proyecto que nos a implicado mucho sacrificio a Pablo Moya y a mí, que nos ha unido más en nuestra amistad, nuestra sociedad, y le vemos mucho sentido a lo que logramos hacer , a ver para cuanto más nos da gas lo que ya se hizo.
-Seguramente tendrá muchos años más de vida.

-Esperemos que si

-Le agradezco mucho la entrevista

-No, gracias a ti.

lunes, 18 de octubre de 2010

De paseo por el siglo XIX en México con Maximiliano


En donde hasta hace 34 años era uno de los lugares más tétricos de México: la cárcel de Lecumberri, hoy Archivo General de la Nación, se celebró la conferencia Espejismo y Realidad: Maximiliano y el Diario del Imperio, impartida por la doctora Luz Hernández Sáenz.
Del Palacio como cárcel sólo queda el recuerdo, no sé si uno se predispone pero, al cruzar la puerta de entrada llegan personajes como José Agustín, Revueltas, o los estudiantes del 68, inquilinos forzados de aquel lugar.

Las once de la mañana y arranca la conferencia. La doctora Erika Pani modera el evento y presenta a la ponente, una gran trayectoria la respalda: profesora de historia en Latinoamérica, directora del programa de Estudios Latinoamericanos en la Universidad de Western Ontario en Canadá, y una larga lista de actividades que desarrolla.
En el primer bloque de la conferencia, la doctora Luz Hernández explica sobre la ley de policía del Imperio de Maximiliano y el Consejo Central de Salubridad. Aclaró que la policía que funcionaba en aquel momento tiene una significación distinta a la que conocemos actualmente.
En el Segundo Imperio, periodo gobernado por Maximiliano de Habsburgo, la policía se enfocaba en cuestiones de salud, medio ambiente y seguridad en la calle.
Importantes avances en medicina se desarrollan en esta etapa, llegan los primeros veterinarios, se abren baños públicos, a decir de la también profesora de historia, lo que interesa a en esta etapa es la salubridad.
El auditorio se fue nutriendo de estudiantes y académicos que desarrollan trabajos relacionados con el tema, hasta alcanzar casi el lleno total de la sala.
El segundo bloque de la conferencia, al que dedicó el mayor tiempo de la conferencia fue sobre El Diario del Imperio. El primero de enero de 1865 se publica el primer número del Diario y el 19 de junio de 1867 deja de publicarse debido al asesinato de Maximiliano.
La doctora Hernández explica que El Diario del Imperio se dividía en la parte oficial y la no oficial. En la primera se publicaban decretos, leyes, jubilaciones, condecoraciones, entre algunas cosas; y en la parte no oficial se encontraban artículos de interés general, servicio de diligencias, de correos, denuncios, solicitudes y avisos o anuncios.
El periodo gobernado por Maximiliano ha sido poco explorado por los historiadores, considera Hernández Sáenz, y los que existen carecen de objetividad. Destaca que Maximiliano trabajó intensamente para promover la economía de México.
Después de un viaje exprés por siglo XIX, la doctora responde algunas dudas del público, y un grupo de futuros periodistas se acercan a ella para solicitar una entrevista, que concede cordialmente.

El siglo XIX, historia fragmentada: Hernández Sáenz

La doctora  Luz Hernández Sáenz autora de “estudio introductorio e índice de el diario del imperio” impartió una conferencia donde habló sobre Maximiliano de Habsburgo y El Diario del Imperio, ésta tuvo como sede el Archivo General de la Nación.

“El siglo XIX es una historia fragmentada y se ve desde el punto de vista de guerras y revoluciones”  dijo la autora. Comentó que durante el tiempo que gobernó Maximiliano se crearon  varias facultades y reformas en materia de salud y se implementaron sistemas que en México aún no existían, como el modelo francés donde se permitió la entrada de farmacéuticos y se da importancia a las epidemias creadas por enfermedades en animales; se integran los primeros veterinarios y las campañas de limpieza en las calles.

En la segunda parte de su conferencia destacó el estudio que ella le dio  al diario del imperio, el cual fue el más importante durante un año en la época del Segundo Imperio, esto por ser uno de los más completos en contenido anexando secciones que en el anterior diario no se tenían, este vocero era una publicación parcial que exageraba tanto las victorias militares como los logros del imperio, y dedicaba un amplísimo espacio a la vida de la corte.

Sus ediciones reflejaban el efímero imperio de Maximiliano, el entusiasmo inicial de sus protagonistas, las aspiraciones y grandes proyectos de los meses iniciales, el gradual desencanto y la agonía de su ocaso. “El diario del imperio y sucesor del diario del imperio de México fue el periódico que predominó durante los años 1865 y 1866 creado por Andrade y Escalante, este mismo fue muy importante ya que es el primero en México en el cual se escriben artículos,  se dan informes de dependencias del gobierno y tiene distintas variedades como anuncios y entretenimiento”, comentó la Doctora.

La conferencia finalizó con una serie de preguntas del auditorio las cuales respondió cortésmente. Entre las dudas del público estuvieron: quiénes eran los editorialistas del diario del imperio, quién podía comprar el periódico, cómo se mantenía el periódico, etc.

“El diario no tenia editorialistas todo se escribía bajo el nombre del diario del imperio y no se conoció el nombre de alguno de los escritores del diario; el periódico estaba enfocado a la clase alta, ya que sólo estos tenias las influencias y los intereses de los contenidos, aparte que la mayoría de la clase baja no sabía leer ni escribir. El periódico se mantenía principalmente del mandato de Maximiliano y una pequeña parte del costo de la publicidad que se tenía en el diario” respondió la doctora.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Orígenes de la Alameda Central

La Alameda Central es uno de los parques con más tradición y antigüedad en la Ciudad de México. Se le dio el nombre de alameda porque anteriormente abundaban los álamos que, con el tiempo, fueron sustituidos por fresnos.

El parque lo mandó a construir el virrey Luis de Velasco en 1593, para que la nueva sociedad novohispana contara con una zona de recreo. Entonces, el perímetro del parque era más reducido que ahora. En el límite oeste de la Alameda se encontraba una plazoleta conocida como el Quemadero, porque allí se quemaba a los reos a nombre de la inquisición.

Pero no todo el tiempo colonial se mantuvo la Alameda como paseo exclusivo de la aristocracia, ya que hubo tiempos en los que el descuido y abandono de las autoridades llegó a ser tal que el lugar se convirtió en basurero y refugio de malvivientes.

Hacia 1791, el virrey Revillagigedo mandó a desaparecer la plazoleta el Quemadero y extendió los límites de la misma hasta las dimensiones actuales; sin embargo, prohibió la entrada a quien no fuese calzado y vestido con "decencia". Para cumplir con tal medida, se colocó un enrejado de madera color verde. No fue sino hasta 1868 cuando el gobierno liberal mandó a eliminar dichas bardas y se taparon las acequias que circundaban el parque. Finalmente, en 1892, se le dotó de luz eléctrica.

Desde 1825, la Alameda fue escenario de las celebraciones de la Independencia Nacional, además, existen anécdotas históricas relacionadas con este parque: en 1846 el dictador Santa Anna mandó a llenar una de sus fuentes con sangría para que todo el pueblo bebiera a su salud. Y en 1867, el presidente Benito Juárez brindó en las mesas que se dispusieron en la Alameda luego de su triunfo sobre el Imperio de Maximiliano.

Actualmente la gente acude a la Alameda para disfrutar de sus jardines o para asistir a los diversos espectáculos que ahí se presentan.

La Alameda ofrece algo distinto cada día pero es especialmente bulliciosa durante los fines de semana. En la temporada navideña luce muy hermosa, ya que se adorna e ilumina profusamente y la gente la visita con más frecuencia. Además, este parque tiene su propio recinto cultural, el Museo de la Alameda, que custodia el mural "Sueño de una tarde de domingo en la Alameda" de Diego Rivera.

Esculturas

Así se convirtió en el parque de más tradición en la ciudad por sus numerosas obras de arte y es considerado como un museo al aire libre. Con trazo arquitectónico están bien distribuidos sus jardines, andadores y monumentos, destacando el Hemiciclo a Benito Juárez, donde se ubicaba el Pabellón Morisco, trasladado en los primeros años del siglo XX a la Alameda de Santa María la Ribera.



Otra escultura tallada en bronce es la conocida como Gladiador con espada, representa a un guerrero con gorro frigio que empuña una espada. Esta se localiza al poniente del Hemiciclo.



Junto está la obra en bronce de Jesús F. Contreras, llamada Malgré Tout 117 y que representa a una mujer desnuda encadenada y tirada al suelo. El original en mármol se encuentra en el Museo Nacional de Arte.

La Vida y la Paz es otra obra de Antonio Álvarez Portugal, elaborada en 1988 en el tronco de un árbol muerto, donde una mujer desnuda abraza el tronco y remata en una paloma estilizada.

“Desespoir”, obra de Agustín Ocampo, es una escultura en bronce de una mujer desnuda. El original es de mármol y se encuentra en el Museo Nacional de Arte. En la avenida Juárez esquina con Doctor Mora hay otra escultura de una mujer desnuda reclinada, de tipo griego con pectoral, cuyo autor se desconoce.

Las Fuentes de Caritas se ubican una en cada esquina de la Alameda, es una planta mixtilínea de brocal almohadillado y al centro pedestal con talantes adosados; bajo el tazón, caras por donde fluye el agua.

Una de las principales estatuas es la Fuente de Mercurio, obra de Juan de Bolonia, trabajada en bronce y representa a la usanza clásica con alas o talares en las sandalias y yelmo. Porta su báculo de serpientes.

En la parte norte, al centro, se ubica un pedestal tableado con ménsula y hojas de acanto que sostiene una gran copa adornada con festones y hojas que se repite en varios lugares de la Alameda.

Otra de las fuentes importantes es La Primavera, cuyo elemento principal es la estatua femenina con cántaro apoyada sobre una columna estriada y adornada con conchas. Junto se ubica la estatua femenina La Victoria, que en la mano derecha lleva un plato y en la izquierda flores.

La fuente de Neptuno y los Tritones es obra de Walter Dubray, hecha en 1857. Es circular y al centro tiene la estatua en bronce de Neptuno sentado en una concha y portando un tridente. Un par de peces funcionan como surtidores.

La Fuente de las Américas se ubica precisamente en el centro de la Alameda. Fue hecha en 1853, de planta mixtilínea que presenta un conjunto escultórico integrado por cuatro tritones infantiles en la base, sobre una tortuga, pedestal y doble plato. El elemento principal es una estatua femenina de torso desnudo, obra de Valdosinc.



Además del kiosco octagonal y la Madona con flores en las manos, está la Pareja de Aguadoras, obra del escultor Sauvegau, y son dos mujeres alrededor de una fuentecilla con sendas vasijas.




En la Fuente de Venus, obra de Marthain Moreau, se yergue una escultura femenina de bronce sobre una venera de angelitos y tritones a sus pies. Cerca, está la Venus con una paloma en sus manos y un manto.

El monumento a Beethoven , que data de 1921, fue trabajado en bronce por el escultor Goldenbench. En el pedestal, a media altura, la cara del músico alemán y en lo alto un hombre en actitud suplicante a los pies de un ángel.


Por último, en la esquina norte se encuentra en un árbol muerto la escultura La Paz: un hombre con cinturón en forma de estrella, y en su base simplemente se lee: “Josué 87”.



lunes, 30 de agosto de 2010

Arte y Cultura en la Alameda Central


La Alameda Central además de ser uno de los parques más emblemáticos y antiguos de México, es un centro de recreación y esparcimiento en el cual podemos encontrar manifestaciones artísticas y culturales como la pintura, la escultura, los músicos regalando armonía en cada rincón e incluso cómicos y actores representando alguna obra de teatro.

Caminar en la alameda en pleno año del bicentenario representa una actividad rica en anécdotas, en historias, hay veces en que solo dan ganas de caminar y dejar de pensar en muchas cosas que nos tienen presionados, de distraerse y poder relajarse un poco, éste es un lugar que puede ayudar, es un espacio en que cualquier escritor podría encontrar la inspiración de mil historias diferentes.


Tocar música para darle final a mi vida

Don Federico, un trompetista de 72 años, ha elegido este espacio para conseguir de una manera digna pasar los últimos años de su vida, llevando su música a los rincones de este gran parque en el cual ha encontrado el lugar adecuado para realizar estas actividades, pues es de las cosas más emblemáticas y tradicionales de la Alameda.



Él está afiliado al sindicato de música por lo que ha tenido la libertad de expresarse aquí sin tener que dar parte a algún coyote, pero la situación para él como para los demás artistas ha ido en decadencia debido al incremento en la competencia, desencadenada por la falta de empleos formales.

Actualmente en este sitio las personas que se dedican a realizar una actividad de este tipo (cultural o artístico) son alrededor de entre 80 y 100, las cuales han buscado horarios entre ellos para que la plaza no esté saturada y haya público para cada una de estas actividades.

Un ejemplo de esto es el performace que raliza un jóven universitario que asiste a la explanada de la Alamde Central para enviar un mensaje de paz, en momentos de violencia, representado una "estatua viviente", y así poder solventar sus gastos esolares. Aquí los artístas, jóvenes en su mayoría, han puesto días y horarios respecto a sus actividades para no chocar y generar una mayor ganancia.




Dentro de la Alameda hay espacios que con el paso de los años han sido asignados a estas actividades, podemos ver enfrente del palacio de Bellas Artes cómicos para adultos los fines de semana o en las dos explanadas principales a los músicos tocar. En la periferia junto a avenida Juárez encontramos a los músicos solitarios, como los trompetistas, saxofonistas, violinistas o trovadores.

En lo que es la asignación de lugares no ha existido una formula básica ni tampoco se ha generado un mapa o algo asi, "es cosa que con el tiempo" -como nos lo mencionó uno de los artistas- "ha ido ocurriendo, uno se pone donde hay lugar y después la gente solita llega a buscarte porque le gusta tu trabajo”

Las ganancias de las expresiones artísticas en la Alameda son el sustento de las personas que ahí trabajan, pues eso es su trabajo, ellos han tenido además del gusto por la actividad que realizan, la necesidad de generar ingresos para mantenerse, en casos aislados estos ingresos contribuyen a la manutención de una familia, pero estos casos son difíciles de encontrar.

Las marchas y plantones genera para estos artistas una pérdida de más de la mitad de sus ganancias al día pues un día de marcha la gente se aleja del centro, las horas perdidas van de una a tres dependiendo cual sea la marcha.

Pintores también se colocan dentro del perímetro de la Alameda Central para ofrecer sus trabajos. Una pintura al óleo de don Francisco cuesta entre mil 300 o mil 500 pesos, este señor tiene su espacio en el pequeño bazar de artesanías que se ha colocado a un costado del monumento a Betowen. Francisco ha estado pintando desde hace más de 30 años en este sitio, lugar en donde más que los óleos o las pinturas en pastel se dedica a hacer dibujos a lápiz que son los más elegidos, por la economía, entre los visitantes.
 
El artista cuenta con una memoria increíble sobre el paso del tiempo en lo que es la Alameda, pues entre cerrando sus ojos comenzó a relatar que ya no hay tantos árboles como los de antes, el amor para él ha cambiado, “las parejas ya no se aman como antes, ahora se apretujan nada más en las banquitas, antes los novios caminaban por el parque, compraban rosas y comían helados. Si me preguntarán si me gustaba más el México de antes que el de ahora no dudaría en decirles que el de antes, siempre fue mejor”

Abrazado a sus recuerdos Francisco nos muestra en sus retratos también el paso del tiempo, a las figuras importantes de antes y de ahora, podemos ver a María Félix, a Cantinflas, a Pedro Infante y del otro lado vemos a Shakira a Vicente Fox, al Peje. Como en sus pinturas también en su rostro se ve el paso del tiempo y en sus ojos se refleja la añoranza de los viejos tiempos.

La Alameda es el parque más antiguo de la ciudad de México, el Virrey Luis de Velasco fue quien ordenó se creara un paseo para darle belleza a la ciudad y que a la vez fuera lugar de recreo de sus habitantes, de tal modo se sembraron un gran número de álamos en el límite oriente de la entonces joven ciudad virreinal, pero vieron que se tardaban mucho en crecer y los tuvieron que retirar y en su lugar sembraron fresnos y sauces, pero aun así se le quedó el nombre de alameda por todos aquellos álamos que intentaron sembrar alguna vez.

Cuentan las historias urbanas que en la alameda encuentras al amor de tu vida o al menos un ligue, pues en su interior fluyen entrelazadas con el arte y la cultura miles de historias que van tejiendo la vida de este gran parque.


domingo, 22 de agosto de 2010

Entrevista con el Dr. Felipe Castro

  •  ¿Cuál es su opinión de la situación laboral actual en distintos sectores?

Yo por norma hablo de lo que sé, no de lo que solamente me preguntan, si me preguntas sobre la situación laboral en la campaña, allí cabe mucho. De lo contemporáneo me preocupa ampliamente pero que no tengo una opinión formal.



  • ¿Podría tomarse como una equiparación lo que sucedía anteriormente y de lo que sucede ahora?

No, son cosas muy diferentes, en La Casa de la Moneda Nacional hay leyes laborales, hay un sindicato, derechos, no creo que sea comparable realmente.



  • ¿Qué representa para usted el estudio y el enfoque de la vida cotidiana en general?

No solamente es saber cómo ocurrieron las cosas, que también es un propósito del historiador puesto que somos curiosos, queremos entender, saber y conocer. Pero también me parece que la parte institucional, como leyes, reglamentos y ordenanzas no explica el funcionamiento de una institución, hay que comprenderlo desde dentro, cómo se adaptaban las reglas, cómo funcionaban en lo concreto, qué negociación hacían los trabajadores con los jefes, la manera en que los hombres vivían, habitaban, pensaban, su espacio y muchas veces se puede ver que eso influye e incide en la producción formal. Digamos para comprender como se hacían las monedas, la calidad o los defectos, hay que entender a quiénes las fabricaban.



  • ¿Cómo se sintió al conocer toda esta información que usted desconocía? ¿Cómo fue el descubrimiento?

Bueno es fascinante, porque desde luego mas allá de la motivación científica siempre hay un interés personal y los trabajadores de la casa de moneda son particularmente curiosos, interesantes, fascinantes, como ejemplo de trabajador de la época, de hombres de la época, de la forma en que viven, se divierten, conviven, actúan como padres, como esposos, esto nos da un retrato muy vivo de la época.

  • ¿De dónde surge el interés por investigar lo sucio y convivir con los trabajadores así de esta manera; no sólo entrar por la puerta frontal?

Bueno siempre he trabajado Historia Social, digamos inicialmente trabajé en artesanos del gremio, después me fui con indígenas, me dediqué unos ocho o diez años a estudiar los Tarascos en Michoacán, luego volví de una manera circular para ver los indios en las ciudades, pudimos sacar un libro colectivo sobre eso y luego trabajé esto en particular. Todo un sentido para mi volver al entorno de la Historia Social urbana.



  • ¿Cómo va el sitio H-México?, ¿le gusta el área del internet como una forma de difundir la historia?

Sí, me parece que es un medio muy importante para llevar la historia fuera de la academia. Ahora, para el sitio H-México, en sí yo esperaría que fuera más de lo que es. Para mí nunca fue la intensión que fuese un sitio de noticias o de avisos, puesto que quería que fuese una comunidad de historiadores que se reúne, encuentra, discute y comunica por este medio. Es algo que llevará su tiempo.



  • ¿Podría hablar un poco de su proyecto de migración y población en el norte?

Bueno, es que durante mucho tiempo trabajé en Michoacán, en particular en la población indígena y me interesaba en particular la forma en la que emigran a las ciudades, se establecen en ellas, aprenden español, al rato comienzan a vestir, a divertirse y a comportarse igual que los mestizos, demás plebe urbana. Coordiné, en este sentido, un seminario con varios investigadores y varios estudiantes de posgrado, hicimos un coloquio y el resultado de estas sesiones va a salir publicado próximamente, espero a finales de este año.



sábado, 21 de agosto de 2010

¿Quién es el Dr. Felipe Castro Gutiérrez?

• Doctor en Antropología, Facultad de Filosofía y Letras, UNAM


• Editor de H-MÉXICO, grupo virtual sobre historia de México

• Maestro en Historia y Doctor en Antropología por la UNAM

• Miembro del Instituto de Investigaciones Históricas de la máxima casa de estudios.

• Ha sido profesor invitado en el Colegio de Michoacán y la Université de Toulouse.

• Miembro de la Academia Mexicana de Ciencias y del Sistema Nacional de Investigadores.

Reconocimientos

• Premio Mejor Artículo Novohispano, otorgado por el Comité Mexicano de Ciencias Históricas por “Luis de Castilleja y Puruata: un noble de “mano poderosa” entre dos épocas del gobierno indígena”, en Estudios de Historia Novohispana, 2009

Docencia

• Cátedra México, Maestría en América Latina, Institut Pluridisciplinaires pour les Études sur l'Amérique Latine, Université de Toulouse, 2008

• Profesor de la asignatura Edad Media en Europa, licencuatura en Historia, Facultad de Filosofía y Letras, UNAM

• Tutor del Posgrado en Historia, UNAM

Publicaciones recientes

Libros

• Los indios y las ciudades de Nueva España (coord.), México, Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Históricas, (en prensa)

Capítulos en libros

• “Rituales de desafío: resistencias del pasado, ambigüedades del presente”, Rethinking Histories of Resistance in Brazil and Mexico, Manchester, University of Manchester (en prensa).

• En coautoría con Cristina Monzón García, “El lenguaje del poder: conceptos tarascos en torno a la autoridad”, en Símbolos de poder en Mesoamérica, coordinación de Guilhem Olivier, México, Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Históricas, Instituto de Investigaciones Antropológicas, 2008, p. 31-46 (Serie Culturas Mesoamericanas, 5).

Artículos en revistas

• “Salud, enfermedad y socorro mutuo en la Real Casa de Moneda de México”, Historia social, n. 63, junio de 2009

• “Les villes et les quartiers d´indiens au Mexique colonial”, Cahiers d'Histoire de l'Amérique Coloniale, Reims, Université de Reims, n. 4 (en prensa).

• “La colonización del pasado: Pénjamo y la memoria del poblamiento de las fronteras novohispanas”, Fronteras de la Historia, Colombia, n. 11, 2006.

• "San Pedro Atlapulco y la Real Casa de Moneda: las vicisitudes de una empresa comunitaria", en Historia Mexicana, v. LVII, n. 3, p. 669-720, 2008.

• "Luis de Castilleja y Puruata: un noble de 'mano poderosa' entre dos épocas del gobierno indígena", en Estudios de Historia Novohispana, n. 37, julio-diciembre de 2007, p. 17-50.

Proyectos de investigación

• Migración, poblamiento y gobierno indígena de Michoacán colonial

• Trabajo y tecnología en la Real Casa de Moneda de la ciudad de México